Especial el AVE llega a Málaga
Las Estaciones
Índice del Artículo
Las estaciones
Estación María Zambrano
Antequera-Santa Ana
Puente Genil Herrera

Estación María Zambrano: Más comodidad

Nada que ver con la vieja estación. La nueva terminal de trenes de Málaga se ha transformado con las obras del AVE en un espacio amplio, moderno y de máxima calidad


Supone un antes y un después para Málaga. El 28 de noviembre de 2006 abrió al publico la estación ferroviaria María Zambrano y su complejo de ocio y comercial, a falta de concluir entonces los trabajos de integración ferroviaria (cabecera de andenes, andenes y vías de ancho internacional). Unas obras que, por supuesto, ya están terminadas tal y como precisa la entrada en servicio de la línea de alta velocidad Córdoba-Málaga.

Hay más de un centenar de establecimientos en la estación de Málaga
Hay más de un centenar de establecimientos en la estación de Málaga

La estación María Zambrano puede presumir de ser el centro de transportes intermodal y comercial más grande construido hasta ahora en España, por delante de las otras tres estaciones Vialia situadas en Bilbao, Pontevedra y Salamanca. Ocupa una superficie total de 51.400 metros cuadrados, cinco veces más que las antiguas instalaciones ferroviarias con las que contaba la ciudad. El cambio es muy considerable.

La ejecución de las obras comenzó en el año 2003 y ha requerido en conjunto una inversión de casi 135 millones de euros. De esta cifra, 34,7 millones son inversión de Adif, 82 millones de euros corresponden a NECSA y otros 18 son inversiones de terceros (hotel, bolera, cines y resto de locales).
El diseño de la terminal potencia además la intermodalidad de la alta velocidad con los trenes de cercanías (con servicios al aeropuerto), la parada central de autobuses interurbanos y la red de metro de la ciudad, que contará con una estación en la calle Mendívil por la que pasarán los ramales 1 y 2 del suburbano de la capital.

Pero la influencia de esta estación va más allá. Su repercusión social ha supuesto la creación de un amplio volumen de puestos de trabajo directos e indirectos, estimados en unos 2.500. Su ubicación ha significado además un nuevo centro neurálgico en la capital, que conlleva que el área de influencia directa del nuevo centro alcance los 530.000 habitantes.

A todo esto hay que sumar que la nueva terminal tiene capacidad para acoger hasta 24 millones de viajeros al año, es decir, ocho veces más que la antigua estación ferroviaria.

La accesibilidad es otra de las ventajas de este nuevo centro, que cuenta con accesos y recorridos interiores adaptados, que permiten a las personas que sufren discapacidades físicas su desplazamiento de una forma autónoma. Además, se han instalado modernos ascensores para llegar a las vías de los trenes de cercanías.

la terminal 'María Zambrano' complementa los servicios ferroviarios con una atractiva oferta comercial
la terminal 'María Zambrano' complementa los servicios ferroviarios con una atractiva oferta comercial

Integración ferroviaria

Las obras de ampliación y mejora en los propios andenes y vías de la terminal ferroviaria han supuesto pasar a ocho vías, de las cinco con las que contaba la antigua estación. Esto permite aumentar hasta en un 60% el número de trenes que podrán dar servicio simultáneamente.
Así, con el nuevo equipamiento, el lado norte del centro María Zambrano queda dotado de cuatro vías en ancho internacional, junto con dos andenes y parte del tercero. En el lado sur, se han construido cuatro nuevas vías y tres nuevos andenes. Estas vías prestan servicio para el estacionamiento de trenes en ancho nacional, si bien, la vía que ocupa el quinto lugar pasará a corto plazo a ser también de ancho internacional.

En cuanto a los andenes, todos están provistos de una terminación antideslizante y de una banda de encaminamiento para personas invidentes. A esto hay que añadir que cada uno de los andenes está cubierto en toda su longitud por sus correspondientes marquesinas y estarán dotados de servicios de información visual, acústica y cronometría.

Pero sin duda, una de las grandes revoluciones para la ciudad ha sido la puesta en funcionamiento de la oferta de ocio y comercial de la estación. Los viajeros disponen desde hace más de un año con dos plantas en las que se reparten 102 locales, comercios y establecimientos de restauración. Además, de una bolera profesional de 3.000 metros cuadrados y un complejo de cines. También están en funcionamiento los dos aparcamientos, con un total de 1.250 plazas.
Concretamente, por las trece salas cinematográficas con las que cuenta la estación Vialia María Zambrano se esperan que pasen al año más de medio millón de espectadores. Disfrutar de una película como si estuviera en casa y la posibilidad de elegir una película a la carta para verla en un pase privado o en convenciones de empresas y otros eventos. Ésos son algunos de los atractivos que ofertan las dos primera salas club de lujo de Andalucía, con capacidad para 105 y 62 espectadores, respectivamente, y que forman parte del espacio de la terminal María Zambrano bajo la marca Lux Cinemas.
La estación, de acero, cemento y cristal, tiene un diseño muy diáfano y cuenta también con un hotel de cuatro estrellas de la cadena Barceló con siete plantas y 222 habitaciones.

Acceso directo desde el hotel

El hotel tiene acceso directo no sólo a la zona de pasajeros, sino también al centro comercial, cuya entrada principal ha cambiado la imagen de la explanada de la estación. La planta baja se estructura en torno a un amplio eje, semejante a la calle principal de una ciudad, a través del cual se canaliza el flujo a la zona de ocio y comercio, al centro de servicios ferroviarios y a los andenes. Esta planta, que cuenta con más de 32.000 metros cuadrados de superficie construida, concentra la mayoría de los locales comerciales y también incorpora la entrada principal al hotel.

La planta alta, a la que se puede acceder por escaleras fijas y mecánicas, tiene 24.000 metros cuadrados de superficie y ella están la zona de restaurantes y los cines. Además, en esta misma planta planta se ubica la bolera profesional.

Una nueva ciudad

La zona oeste de la capital y, en concreto, el distrito de Carretera de Cádiz, está sufriendo una auténtica transformación. La realidad urbana experimentará un cambio radical con dos proyectos de infraestructuras: el metro y el soterramiento de las vías del ferrocarril. Ambos juegan un peso muy destacado en la transformación de estos barrios, cuya comunicación tanto peatonal como rodada mejorará considerablemente.

Más de 150.000 personas esperan que estos proyectos culminen para disfrutar de una gran mejora de su calidad de vida. Son los vecinos de la zona oeste de la capital, que hace décadas que soportan la barrera de las vías del tren. En especial, en barriadas como Dos Hermanas y San Andrés, que han aguantado durante décadas el peligro de atropellos y la música de fondo del chirrío de los raíles al frenar en el apeadero y el toque de silbato de los convoyes.

La conjugación de metro y soterramiento permite poner en marcha el proceso para hacer más peatonal el eje de la avenida de Velázquez, cuyo tráfico actual será asumido en gran parte por el eje viario sobre el túnel del tren. De hecho, la Junta de Andalucía ya ha adjudicado la redacción del anteproyecto para la peatonalización de la Carretera de Cádiz a raíz de la construcción del metro, un diseño que consensuará con el Ayuntamiento de Málaga.

Una gran avenida

Y aunque el AVE ya llega a Málaga, los trabajos del tramo soterrado del AVE seguirán hasta finales del año 2008 con la ejecución del cajón subterráneo para las vías de ancho nacional. Será entonces cuando se acometa entre el recinto de Cortijo de Torres y la estación central de trenes de Málaga una de las operaciones urbanas más esperadas en la ciudad, la construcción de una gran avenida central sobre ese tramo soterrado. Se trata de un amplio bulevar que irá desde la ronda oeste de circunvalación hasta la avenida Juan XXIII, junto a la parcela de los antiguos depósitos de Campsa. Sobre ese solar de 90.000 metros cuadrados se habilitará una gran zona de equipamientos sociales.


Estas importantes obras incluirán media docena de nuevos viales de conexión norte-sur, que acabarán con la cicatriz y la barrera que suponen las vías del ferrocarril desde hace 142 años, cuando se construyó la primera línea de tren Córdoba-Málaga.